Este es un práctico utensilio de cocina, se trata de un cuenco simple hecho de madera de una noguera que tuvimos que cortar no hace mucho tiempo. Es un trabajo clásico del torneado de madera, y me sirvió para ensayar las técnicas de lijado en interiores, obteniéndose así, una superficie interior muy fina en acabado, siendo apta, tras un tratamiento adecuado, de contener líquidos.
De unos 18 cm de diámetro aprox., es quizás uno de los trabajos más logrados que he conseguido, pues la dificultad de tornear trozos de madera en bruto de tal tamaño (superior a los 23 cm) y con tantas irregularidades en la superficie (excentricidades principalmente), dificultó sobremanera la realización del cuenco en el pequeño torno de nuestro taller. Aún así, el resultado final fue muy satisfactorio.
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